Trenes.


Trenes.

Hijo de puta. Todo por la misma guita. Y el muy hijo de puta no viene, me llama, me jode la vida y no viene. Un día le voy a meter un corchazo en la cabeza… ojalá tuviera el coraje.  Salir en los diarios y vivir veinte años en cana, lejos de todo… “empleado administrativo balea a su jefe en la cabeza” ¡qué buen titular para los diarios!

Ella no va a volver y la pena me empieza a crecer… adentro. Puta canción. Siempre igual. Siempre aparece y ni Bukowski me la saca de la cabeza. Pero no puedo evitar llorar como un pelotudo. No quiero llorar más. Por eso no está, por eso se fue. Porque soy un maricón. Ya lo sé. Y no tengo coraje para decirle que la amo y que ella no puede entender lo invalorable que es eso… para peor, esta facultad de mierda. Aunque está Ivana, ahí. Ojalá que esté y me mire, ella con esos ojos tan lindos. Financiera es una cagada.

Mirame a mí, acá viajando en tren como un poligrillo. “Juancito”, decía mi viejo, “Juancito va a ser contador y les va a pelar el culo a todos estos negros de mierda, vas a ver vos… Juancito va a zafar lindo, ¡sabés cómo los va a cagar a todos!”. Juancito… pobre viejo. Decí que se murió. ¿Cómo lo podría ver ahora a los ojos? Por tres lucas de mierda, tengo una vida de mierda. Pero soy contador… para que me rompa el culo el tano piojoso éste y que me rompa las pelotas la conchuda de mi mujer… que mi viejo tanto quería “porque es buena piba”.

Treinta cuotas… con Santander, carajo. Me tengo que comprar elplasma, está buenísimo. a ver, acá, en Jumbo. No, Jumbo es una cagada. ¡Noticias, noticias, noticias!… ofertas, dame, carajo. Para ver cómo nos cagan los políticos, dejame. Está bueno este celu… una luca no es caro. Pará… ah, no. no. negros demierda queriendo tomar un predio público. yo alquilo un tres ambientitos en Caballito, decí que tengo a mis viejos… que se jodan, sus viejos no habrán hecho las cosas bien. Así cualquiera. Tengo que llamar a Germán. Ahora. Pero no, mejor no, porque no sé qué onda hoy. Mejor me voy a casa o la llamo a Juli que seguro está al pedo.

Yo, el gran contador, rodeado de pendejos idiotas. Que, seguro, por lo menos, cojen más que yo. Y yo viajando acá entre estos negros vagos de mierda. Qué lo parió, viejo. Perdoname. Bah, no, yo quería jugar a la pelota, la puta madre. ¡Qué bien jugaba!, pero no, yo tenía que ser contador… y todo para que este hijo de puta me llame y me diga que no, que hoy no, que suspendió la reunión.

Financiera… para qué mierda quiero yo financiera… si yo estudio Filosofía. Yo quiero ser filósofo. No sé para qué. Si a ella no le interesa, no le gusta. Ella quiere un empresario que la llene de regalos, no un boludo que la llene de amor. y tiene razón. Pero bueno, está Ivana. Ivana… que tiene ese novio con auto, musculoso y lindo. Y yo acá, fracasado y pelotudo. Bukowski es difícil ser Bukowski… Él no estudió Financiera, ni se enamoró de Ivana, ni lo dejó Marina…

¡Qué lo parió! mirá vos, no se puede salir a la calle. Es terrible que no se pueda salir a la calle, que todo esté tan caro, ah, pero mirá, está buenísima esta notebook. Y no es tan cara. A ver, pará que le aviso al viejo. Él la quería, así me da la de él. Hoy no iba a trabajar, así que lo llamo y vamos a comprarlo. Pero no te puedo creer qué hijos de puta, mirá cómo se muere la gente de hambre en África. Quiero ir a hacer algo allá, trabajo voluntario, algo para ayudar a la gente que más lo necesita.

Y este perro hijo de puta, tano bruto, que me llama para ir a la reunión y que no puede ir. Hijo de puta, seguro que se va a su quinta o a jugar al golf, el muy turro. Y yo, acá, cagándome de calor en este tren de mierda. Y todo ¿para qué? Para dejarle la guita a esta conchuda, y a las boludas que tengo de hijas. Porque ni eso, ni un machito pude hacer. Dos pendejas. Decí que Ivanita se puso de novia con ese pibe y que va a zafar porque el pibe hereda el negocio. Y, sí que estudie lo que carajo quiera. Ella me va a hacer zafar…

¡Ivana!… ¡Me está llamando Ivana!…

Voy a llamar a papá, que lo paso a buscar por el club y que me lleve a comprar la notebook. Decí que no va a esa reunión de mierda.

Y el gris de la ciudad, se hace líneas atrás…

Lucas G. López Martín http://librolocrudo.blogspot.com/

Ilustración Maria Jose Daffunchio

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